Se acerca fin de año…
Qué nos pasa en Diciembre?. La excitación por la preparación de las fiestas y de las próximas vacaciones sumados al cansancio acumulado del año generan stress y agotamiento tanto físico como mental.
Cuando llegamos al mes de diciembre, entramos en un período de reflexión, balance y expectativas (generalmente por los estímulos de nuestro alrededor) pero también de excitación e hiperactividad.
El aspecto religioso de la Navidad, es muchas veces postergado o dejado de lado por la euforia individual y social que se vive en esta época.
El último mes del año representa para muchos el momento de hacer evaluaciones (individuales, familiares, laborales), aunque las mismas podrían hacerse perfectamente en cualquier otra época del año.
Las fiestas marcan con mayor intensidad las características de cada persona, y la evaluación íntima y personal que muchos realizan tienen mucho que ver con ellas. Pero muchas veces las exigencias sociales de la época influyen para que se llegue agotado a las fiestas, sin poder terminar de disfrutarlas como corresponden.
El fin de un ciclo escolar para algunos que deben rendir sus exámenes o presentar sus últimos trabajos; el fin de un ciclo laboral para otros que deben cerrar balances y presentarlos; los preparativos para las vacaciones familiares que se acercan; los preparativos para las reuniones de Navidad y Año Nuevo; los encuentros de trabajo y con amigos para despedir el año… son algunas de las cosas que nos mantienen ocupados en esta última etapa del año.
El entorno ayuda en las sensaciones de los “cambios venideros” ya que también se ve transformado: las calles, los comercios y las viviendas se iluminan con adornos de luces y colores, los árboles aparecen adornados dentro de una ciudad que comienza a ofrecer gran variedad de propuestas recreativas, culturales y artísticas para despedir el año.
La época es propicia para un cambio en el humor social, que influye directamente en el estado de ánimo de cada uno de nosotros.
Pero se debe tener en cuenta que así como éste es un período de evaluación, lo es también de proyectos e ilusiones. Se comienza a proyectar y construir el próximo año, y en este punto es donde los que no tuvieron balances personales demasiados favorables, pueden agregar su cuota de optimismo, creyendo que siempre se puede hacer algo para mejorar. Si todos creyeran esto, cada uno haría su pequeño aporte para que así sucediera.
Desde Micropropuestas les proponemos pensar en los objetivos alcanzados y no en los que no lo fueron, pensar en los logros obtenidos y no en los deseos incumplidos. Pensar que siempre se puede hacer algo para estar mejor.
Buen año y felices fiestas para todos!!!
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